Tropa Scouts
Al alcanzar los once años llega el momento de entrar a formar parte de la Tropa Scout.
Es el tiempo de la afirmación de uno mismo; el deseo de aventura se hace más patente, se desarrolla el carácter, las actitudes y la capacidad de vivir en grupo, enriqueciéndose personalmente.
En la Tropa se trabaja en Patrullas. La vida en Patrulla potencia el compromiso personal. Eligen sus propios líderes y programan las actividades, con apoyo de sus educadores. Los chicos y chicas adquieren así sus propias responsabilidades y aprenden a valorar el trabajo en equipo.
La imaginación deja paso a la sed de aventuras. El contacto directo con la Naturaleza y las destrezas para desenvolverse en el medio natural les permiten ir más allá en la formación de sí mismos y de su personalidad.
A través de las “Especialidades”, los chicos aprenden destrezas individuales en áreas que más les motivan, abriendo así el camino de su formación profesional y de sus aficiones.
Aprenden a tomar decisiones por sí mismos y colectivamente. Hacen sus actividades en contacto con la Naturaleza y comienzan a tomar conciencia del servicio a los demás. Aspiran a estar “Siempre listos”.
OBJETIVOS EDUCATIVOS GENERALES DE LA SECCIÓN DE TROPA SCOUT
Como resultado de los aprendizajes experimentados por los/las Scouts, al finalizar sus vivencias en la Tropa Scout, y de cara a integrarse plena y adecuadamente en la Unidad, éstos serán capaces de:
1. Enriquecer los conocimientos, destrezas y actitudes adquiridos en la Tropa Scout (descubrimiento del yo, personalización de la amistad, interiorización de sentimientos, curiosidad sexual, integración en el mundo adulto, pensamiento lógico-abstracto...) para actuar libremente y con creatividad en todos los aspectos de la vida según las características personales y el Compromiso Scout adquirido.
2. Reconocer las características personales y desarrollarlas en los grupos de pertenencia, aceptando las diferencias y semejanzas con los demás, manifestando una actitud de armonía y apertura, y respetando las normas comúnmente aceptadas por todos, especialmente en la Patrulla.
3. Analizar y valorar las modas y productos de consumo e interesarse por el bienestar físico y mental conociendo los factores que influyen en el deterioro de la salud, (las drogas, sexualidad...) desarrollando aquellos hábitos que prevengan la adquisición de las enfermedades más comunes.
4. Distinguir las situaciones de peligro para el medio ambiente y valorar la importancia de llevar a cabo acciones de protección, conservación y enriquecimiento del mismo, a partir de experiencias para desenvolverse en él.
5. Descubrir las relaciones entre los principales valores individuales y familiares y su problemática mostrando actitudes de colaboración con los iguales.
6. Reconocer y analizar, los diferentes hechos e instituciones presentes en el entorno familiar y sociocultural, descubriendo los sentimientos y actitudes religiosas que contienen y percibiendo el grado de pertenencia o no a alguna de las familias de creyentes existentes.
7. Observar y analizar, para darse cuenta de su valor y poder comportarse en consecuencia en la vida cotidiana familiar y social –experiencial y afectivamente--, tanto las actitudes y costumbres humanas que rigen la vida y la convivencia en una sociedad pluralista (respeto a personas y cosas, solidaridad, justicia, paz, confianza en los adultos, obediencia a normas, admiración...), como los valores recogidos en el Espíritu Scout (Promesa, Ley, Lema, B.A...).
8. Acceder a un primer análisis e interpretación de ciertos interrogantes profundos del ser humano y permanecer abierto a la posible creencia en Dios (adquiriendo destrezas y habilidades –sensitivas, gestuales, psicomotrices... -para acceder a la propia interioridad; valiéndose de las vivencias cotidianas y del marco natural; descubriendo la importancia del propio ser con todas sus posibilidades– de expresión y relación-; valorando la dignidad humana...).
9. Descubrir y/o profundizar en una opción de fe, creciendo en los compromisos (individuales y/o comunitarios) que conlleva, y desarrollando destrezas y habilidades para continuar accediendo a la propia interioridad o expresar experiencias religiosas con los recursos de los diversos lenguajes –verbal, plástico, musical, corporal, simbólico...
10. Elaborar y dar a conocer una valoración personal de lo que el Escultismo contribuye al propio desarrollo en cuanto a factores físicos, intelectuales, afectivos, interpersonales, y de inserción y actuación en el medio sociocultural.